A pesar de una baja del 4,9% en términos reales en dólares respecto a setiembre de 2024, Montevideo se mantiene por encima de otras grandes ciudades como Ciudad de México (US$ 2.666/m²) y Monterrey (US$ 2.592/m²), ambas en México.
El estudio, que analiza precios en barrios comparables a las zonas premium de Buenos Aires (como Recoleta o Belgrano), toma como referencia en Montevideo a los barrios Pocitos, Punta Carretas, Buceo y Parque Rodó, áreas caracterizadas por su cercanía a la rambla, buena infraestructura y una alta demanda tanto de residentes locales como de inversores extranjeros.
Este liderazgo regional no es interpretado como una señal de sobreprecio, sino como un indicador de estabilidad y confianza en el mercado inmobiliario uruguayo. La combinación de seguridad jurídica, reglas claras y una demanda sostenida —especialmente en el segmento de vivienda para jóvenes profesionales, alquileres temporarios y proyectos de renta fija— ha convertido a Montevideo en un destino atractivo para inversiones de mediano y largo plazo.
Mientras que otras ciudades del continente, como Quito, Córdoba o Rosario, presentan valores por debajo de los US$ 1.700/m², el diferencial de Montevideo responde no solo a aspectos macroeconómicos, sino también a una oferta que privilegia la calidad constructiva, la ubicación estratégica y los estándares internacionales de diseño y confort.
Para los desarrolladores inmobiliarios, inversores privados y profesionales del rubro, estos datos confirman lo que la práctica ya indicaba: Montevideo es una plaza premium que demanda planificación, análisis riguroso y acompañamiento profesional para cada operación.
En un contexto de volatilidad regional, Uruguay sigue ofreciendo una ecuación atractiva entre riesgo y retorno, donde la inversión en ladrillos —especialmente en segmentos bien localizados y orientados al alquiler— continúa siendo una apuesta segura.