En un contexto global marcado por una cooperación fiscal creciente y mayor fiscalización, los asesores que trabajan con clientes internacionales enfrentan tres grandes preocupaciones clave. Estos temas definen la agenda de quienes deben garantizar cumplimiento y eficiencia en estructuras fiscales complejas.
1. Intercambio Automático de Información Financiera (CRS)
El estándar global CRS (Common Reporting Standard) impulsa la transferencia automática de datos financieros entre más de 100 jurisdicciones. Esto obliga a clientes y asesores a extremar la rigurosidad en la declaración de activos en el exterior y la presentación de información tributaria.
- Riesgos: Omisiones o errores pueden derivar en auditorías, multas e incluso procesos legales.
- Oportunidades: Mejorar la transparencia y construir estructuras fiscales claras que minimicen riesgos futuros.
2. Sustancia Económica en estructuras offshore
Las regulaciones internacionales exigen que las compañías tengan actividad real y sustancial en sus jurisdicciones de registro. Jurisdicciones clave como Islas Vírgenes Británicas, Caimán y Uruguay requieren prueba tangible de empleados, oficinas y operaciones.
- Riesgos: Pérdida de beneficios fiscales, reclasificación fiscal y sanciones.
- Oportunidades: Rediseñar estructuras robustas que cumplan con las nuevas normativas y sean defendibles ante las autoridades.
3. Normativa Antiabuso: BEPS, DAC6 y el Pilar 2
Las políticas internacionales para limitar la planificación fiscal agresiva siguen evolucionando. Proyectos como BEPS, la directiva europea DAC6 y el impuesto mínimo global (Pilar 2) exigen nuevos reportes, aumentan la fiscalización y limitan ciertas estrategias tributarias.
- Riesgos: Multas por incumplimiento en reportes, disputas fiscales multilaterales y mayor carga tributaria.
- Oportunidades: Planificar dentro de marcos regulatorios sólidos, aprovechar incentivos legítimos y fortalecer el compliance.
Conclusión
El escenario fiscal internacional es dinámico y exige anticipación. La clave para asesores y clientes es identificar riesgos, adaptar estructuras y adoptar buenas prácticas antes de que las autoridades impongan nuevas exigencias.